¿Qué son los bullion o monedas de oro de Inversión?

¿Cuál es la principal diferencia entre las monedas de oro de inversión y de colección? ¿Qué particularidades debe reunir una moneda acuñada en metales preciosos para ser considerada un bullion? Desde Joyería Luis Narváez te lo contamos, ¡sigue leyendo!

Partamos de la base de que no todas las monedas de colección sirven para la inversión, ni todas las monedas de oro inversión son coleccionables.

Las monedas antiguas o de de colección existen en el ámbito numismático desde el siglo VII a.C., desde que aparecen las primeras moneda oficiales acuñadas en Lidia (actualmente Turquía), entre los años 680 a 560 a.C., bajo el reinado del rey Gerges, conocida como electrón por ser una amalgama de oro y plata. Desde entonces, se cuentan por cientos de miles las acuñaciones emitidas a nombre de ciudades, estados, nobles, monarcas, mandatarios, dictadores, etc. En todo tipo de metales, mayoritariamente preciosos, monedas de oro y plata.

Si bien el metal precioso que contienen, oro o plata, añaden un valor cuantitativo a la moneda de colección, no cabe duda de que su principal estima reside en su antigüedad, rareza, estado de conservación y número de ejemplares existentes.

Por lo que se refiere a las monedas denominadas Bullion, son mucho más recientes, casi de finales del Siglo XX, en concreto de 1967.

Los bullions o monedas de inversión son piezas acuñadas en metales preciosos (Oro y Plata) que desde la aparición del Krugerrand sudafricano, marcó una nueva alternativa a la hora de invertir en oro, plata, platino o paladio físicos en un formato diferente al de los conocidos lingotes.

Disponibles en varios pesos como fracciones de una onza troy (unidad de peso tradicional utilizada para metales preciosos equivalente a 31,10 gramos), las monedas de oro de inversión o bullion se compran con una pequeña prima sobre el precio Spot o Fixing debido a los costos de fabricación, aunque en algunos casos podemos encontrar algunas acuñaciones especiales.

Las monedas de inversión están disponibles en oro, plata, paladio y platino, aunque son los dos primeros metales los que se acuñan y comercian principalmente. El oro es cotizado por mantener su valor en momentos de recesión o incertidumbre económica, mientras que el precio de la plata es algo más inestable, motivo por el cual es más asequible para el inversor con menor poder adquisitivo.

Loa bullion, además de ser un producto dedicado a la inversión, suele utilizarse para un determinado tipo de coleccionismo (diferentes tipos de monedas o emisiones) y como un regalo de auténtico lujo. Por ejemplo, en determinadas situaciones o eventos, algunas casas de moneda acuñan bullion especiales con una marca en el anverso de las piezas dedicada a dicho acontecimiento mundial, como es el caso de los bullion Panda de China o el Krugerrand de Sudáfrica.

Diferencias entre las monedas antiguas o de colección y las monedas de inversión

Podemos simplificar la categorización de monedas de oro en dos grandes grupos: monedas de oro de inversión y monedas de oro de colección (numismáticas), siendo las de primeras aquellas cuyo valor es el equivalente al valor del oro que contienen y las de colección aquellas cuyo valor no es solo el del valor del oro sino que tendrán un valor añadido y en ocasiones notablemente superior al de dicho valor en oro.

Las monedas de oro de colección pueden llegar a superar con mucho su valor en oro, siempre dependiendo de factores como su grado de conservación y su rareza, que a su vez dependerá de donde y de cuando fueron acuñadas.

Entendemos por «numismático» como coleccionable. Las monedas numismáticas son monedas antiguas o raras que tienen un valor independiente del metal con el que estén acuñadas, ya que son piezas de colección. Una moneda de oro o plata (o incluso de platino o paladio) podría ser tanto de inversión como numismática (por ejemplo el caso algunas de las monedas de oro españolas “alfonsinas” e “isabelinas” de años).

Muchas monedas ya se consideran “bullion” o de inversión (hechas de metales preciosos) desde su emisión, pero en algunos años y tipos específicos añaden un valor (coleccionismo) que va más allá del precio spot del metal del que está fabricada la moneda, convirtiéndolas en numismáticas. Algunas monedas pueden alcanzar un generoso valor añadido, exclusivamente porque su edición es rara o difícil de localizar. Además, las monedas en perfectas condiciones a menudo tendrán un precio mayor las monedas que hayan circulado mucho. Encontrar una moneda rara y en buen estado de conservación es algo único, por lo que normalmente los coleccionistas numismáticos pagarán un alto precio por esa pieza.

Para comprar monedas de oro y plata con valor numismático es necesario entender muy bien el mercado coleccionista. 

Principales Monedas de oro de Inversión o Bullion

Las monedas de oro de inversión son acuñadas por las más prestigiosa casas de monedas del mundo ya que la adquisición de monedas de oro tipo bullion es una excelente opción a la hora de poseer oro físico. Su gran pureza, 916.7 (22 quilates) ó 999.9 (24 quilates) y los tamaños en que se producen, 1oz (31,10348g) y sus fraccionales, con excepción del soberano de oro (7,32g), permiten que la inversión sea accesible a un amplio grupo de compradores. A continuación mencionamos las más comunes o codiciadas por los inversores de todo el mundo.

Comprar monedas de oro de inversión no es la única opción de poseer oro físico, la compra de joyas de oro también es una magnífica fórmula de inversión para diversificar y conservar el valor del activo.

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